La ciudad de Minneapolis se convirtió en escenario de un día de lucha y condena luego de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abatiera a una mujer de 37 años durante una redada contra migrantes. La víctima, Renee Nicole Good, fue recordada por miles de personas que salieron a …
La Protesta Final: Exigencias Frenéticas para Destruir el ICE Después de la Trágica Pérdida de Renee Good

La ciudad de Minneapolis se convirtió en escenario de un día de lucha y condena luego de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abatiera a una mujer de 37 años durante una redada contra migrantes. La víctima, Renee Nicole Good, fue recordada por miles de personas que salieron a las calles para protestar en su nombre y exigir justicia.
La temperatura en ese día era de -7 grados, pero la determinación y el dolor compartido por los manifestantes no se venció ante el frío. En un parque cercano al lugar donde ocurrió la tragedia, las personas se reunieron para condenar el uso excesivo de la fuerza por parte de ICE y demandar una mayor compasión y respeto hacia los seres humanos.
La protesta comenzó con una llamada a la conciencia: “Digan su nombre”, gritó alguien en la multitud. Y miles de voces respondieron unánimes: “Renee Good”. La energía fue contagiosa, y pronto se convirtió en un himno que resonó por las calles de Minneapolis.
Los manifestantes portaron pancartas con mensajes fuertes y emotivos contra la violencia y el racismo. Algunos llevaron fotos de Renee Good y otros migrantes víctimas del sistema de inmigración estadounidense, recordando la humanidad detrás de cada uno de ellos. Otros portaron símbolos de resistencia y lucha, como banderas y carteles con mensajes de solidaridad.
La protesta no solo fue un acto público de dolor y condena, sino también una llamada a la acción. Los manifestantes exigieron que se investigue el incidente y se sancione al agente responsable. También demandaron cambios en la política migratoria del país, para que los inmigrantes sean tratados con respeto y dignidad.
La muerte de Renee Good ha despertado una ola de indignación y solidaridad en todo el país. La comunidad latinx y otros grupos defensores de los derechos humanos han denunciado la violencia y la brutalidad del agente de ICE. También han llamado a la acción a las autoridades para que protejan a las víctimas de la inmigración y combatan el racismo y la xenofobia.
La protesta en Minneapolis ha sido solo el comienzo de un movimiento más amplio que busca cambiar la narrativa sobre los inmigrantes y la justicia. La muerte de Renee Good es un llamado a la conciencia para que se reconozca la humanidad detrás de cada ser humano, sin importar su nacionalidad o estatus migratorio.
En este momento de lucha y resistencia, la voz de Renee Good resonará en las calles de Minneapolis y en todo el país. Y es ahí donde surge la esperanza: que su muerte no sea en vano, sino que sea un catalizador para cambios positivos y justicia social.





