La empresa “prevé suspender operaciones” en la mina de níquel y cobalto de Moa, uno de los proyectos industriales más grandes de Cuba y una importante fuente de ingresos para el gobierno de La Habana. La empresa recibió la notificación de que no se cumplirán las entregas de combustible previstas para Moa y desconoce cuándo …
Minera canadiense pausa sus operaciones en Cuba

La empresa “prevé suspender operaciones” en la mina de níquel y cobalto de Moa, uno de los proyectos industriales más grandes de Cuba y una importante fuente de ingresos para el gobierno de La Habana.
La empresa recibió la notificación de que no se cumplirán las entregas de combustible previstas para Moa y desconoce cuándo se reanudarán.
La empresa conjunta de Moa con la General Nickel Company SA de Cuba suministra níquel y cobalto a la refinería de Sherritt en Fort Saskatchewan, Alberta (Canadá), con una capacidad de producción total de 38 mil 200 toneladas al año.
Sherritt está estudiando opciones para mantener las operaciones tanto en Moa como en Fort Saskatchewan.
Su participación de un tercio en la empresa energética cubana Energas SA no se ve afectada, según la compañía. Energas suministra electricidad a partir de gas natural a la red eléctrica de Cuba, que alimenta a Moa.
Debido al tema de la gasolina y el petróleo hemos tenido que coger esta alternativa, buscar un triciclo”, dice a la AFP este padre de dos niñas mientras aguarda por clientes en un parque del municipio de Centro Habana, uno de los más populosos de la capital.
Cuba enfrenta una gravísima crisis energética tras el fin del suministro de petróleo por parte de Venezuela luego de la caída de Nicolás Maduro y ante las amenazas de Washington de imponer aranceles a los países que le vendan petróleo a la isla.
Frente a esta coyuntura, el gobierno comunista aplica desde el lunes un paquete de medidas de emergencia que restringe la venta de combustible (racionalizó la de gasolina y detuvo la de petróleo) y redujo el transporte público, una actividad que ya estaba muy deprimida por el impacto de la crisis económica.
Sin otras alternativas para la movilidad, los triciclos eléctricos, con capacidad para entre seis y ocho pasajeros, se han convertido en un salvavidas para la mayoría de los cubanos.
En la isla el salario medio es de 6.680 pesos (13,6 dólares).
Ahora mismo los triciclos son los reyes de la carretera”, dice jocosamente Romano.
DEMANDA “ATÓMICA
Hay personas que han tenido que dejar hasta el trabajo porque no les da la cuenta” para transportarse, comenta Ignacio Charón, de 48 años, empleado de un taller donde se reparan neumáticos.
Incluso algunos de sus propietarios se han apresurado a instalarles motores eléctricos a sus “coches”, como suelen llamarlos.
La situación del transporte “es pésima”, se queja Roselia López, una estomatóloga de 54 años que esperaba por un triciclo eléctrico para llevar a su madre a una consulta cardiológica.
Nosotros damos una alternativa”, pero “sabemos que no es mucho”, asegura Ariel Estrada, chófer de estos vehículos que apoyan el transporte en La Habana.
Estrada asegura que durante la última semana la demanda ha sido “atómica” y que los triciclos eléctricos que ofrecen el servicio no dan abasto.
cva*
-AFP






