La ecoansiedad: un trastorno invisible pero muy real La ecoansiedad es un fenómeno cada vez más común que afecta la salud mental, especialmente en personas jóvenes que están sensibilizadas con el medioambiente. Aunque no se reconoce como un trastorno en los manuales clínicos de psicología ni de psiquiatría, su presencia es cada vez más evidente. …
Ecoanxiety: La presión emocional de vivir al límite para un futuro más sostenible.

La ecoansiedad: un trastorno invisible pero muy real
La ecoansiedad es un fenómeno cada vez más común que afecta la salud mental, especialmente en personas jóvenes que están sensibilizadas con el medioambiente. Aunque no se reconoce como un trastorno en los manuales clínicos de psicología ni de psiquiatría, su presencia es cada vez más evidente. La “trampa” de la responsabilidad individual es una de las causas principales que lo caracterizan.
La historia de las campañas sobre el medioambiente desempeña un papel importante en esta situación. Por ejemplo, la campaña de “Crying Indian” (1971) transfirió simbólicamente la responsabilidad de la contaminación desde las grandes corporaciones hacia los ciudadanos y su actuar diario. Sin embargo, este tipo de campañas desplazan la responsabilidad de la contaminación desde las empresas, que son las principales causantes del 70% o el 80% de la producción de residuos en el mundo.
Esta presión genera disonancia cognitiva, un concepto desarrollado por el psicólogo Leon Festinger. Describe la incomodidad mental provocada por sostener ideas contradictorias. Por un lado, se afirma que el cambio climático es irreversible y, por otro, que las acciones individuales pueden revertirlo. Esta contradicción genera una sensación de frustración, malestar profundo y la llamada “ecoansiedad”.
Ingrid Vargas Huicochea, del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, destaca que esta ansiedad combina síntomas psíquicos y físicos. Los jóvenes se sienten estrés persistente, experimentan alteraciones en la temperatura corporal, disminuyen sus defensas, su ritmo cardiaco aumenta y hasta tienen pesadillas.
El fenómeno de la ecoansiedad se observa principalmente entre personas de 16 y 25 años. Estos jóvenes sienten incertidumbre sobre el futuro del planeta que habitarán el resto de sus vidas. Aunque realizan acciones como separar basura, ahorrar agua o promover conductas responsables, al no ver cambios se sienten impotentes y desesperanzados. Esto puede derivar en cuadros de ansiedad crónica, depresión e incluso estrés postraumático.
Los especialistas coinciden en que la solución no es dejar de actuar, sino replantear la narrativa. La ecoansiedad se debe a nuestra percepción de los problemas medioambientales y cómo nos sentimos frente a ellos. En lugar de enfocarnos en ser “innocentes” o culpar a otros por nuestros errores, debemos aceptar que nuestras acciones pueden tener un impacto real en el medioambiente.
Para enfrentar la ecoansiedad, es fundamental cambiar nuestra mentalidad y adoptar una perspectiva más constructiva. La práctica de la meditación y la reflexión personal son herramientas útiles para abordar este problema. También es importante educarnos sobre los efectos del cambio climático y las acciones que podemos tomar para mitigarlo.
En conclusión, la ecoansiedad es un fenómeno real y significativo que afecta a muchas personas jóvenes en México e Iberoamérica. Es hora de replantear nuestra narrativa y reconocer que nuestras acciones pueden tener un impacto real en el medioambiente. Al cambiar nuestra mentalidad y adoptar una perspectiva más constructiva, podemos abordar este problema de manera efectiva.






