Ecuador expulsa al embajador de Cuba y rompe relaciones diplomáticas

El Gobierno de Ecuador anunció este miércoles la expulsión del embajador de Cuba en Quito, Basilio Gutiérrez, junto con todo el personal de la misión diplomática, en un movimiento que ha generado tensiones entre ambos países. La medida, confirmada por la Cancillería ecuatoriana, fue descrita como un acto contundente, aunque las autoridades no precisaron si …

Ecuador expulsa al embajador de Cuba y rompe relaciones diplomáticas

El Gobierno de Ecuador anunció este miércoles la expulsión del embajador de Cuba en Quito, Basilio Gutiérrez, junto con todo el personal de la misión diplomática, en un movimiento que ha generado tensiones entre ambos países. La medida, confirmada por la Cancillería ecuatoriana, fue descrita como un acto contundente, aunque las autoridades no precisaron si implicaba una ruptura formal de relaciones con La Habana. En un comunicado, el Ejecutivo ecuatoriano reiteró su compromiso con el respeto al derecho internacional, sin ofrecer mayores detalles sobre los motivos detrás de la decisión.

La respuesta de Cuba no se hizo esperar. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla calificó la expulsión como un “acto inamistoso” y sugirió que no era una coincidencia, especialmente en un contexto donde Estados Unidos ha intensificado su presión política y económica contra el régimen comunista. “Parrillada de papeles”, escribió el mandatario cubano en un mensaje críptico, sin profundizar en el significado de sus palabras. La declaración dejó en claro el malestar de La Habana, que ve en esta medida un alineamiento de Ecuador con la estrategia estadounidense de aislamiento hacia la isla.

Las relaciones entre Quito y Washington han experimentado un notable fortalecimiento desde que el presidente Daniel Noboa asumió el cargo en 2023. Ambos gobiernos han estrechado lazos en materia de seguridad y cooperación antinarcóticos, un área prioritaria para Ecuador, que enfrenta una creciente violencia vinculada al crimen organizado. Este acercamiento ha sido visto con recelo por Cuba, que históricamente ha mantenido una postura crítica hacia la influencia de Estados Unidos en la región.

El escenario se complica aún más con las recientes declaraciones del expresidente Donald Trump, quien a finales de febrero insinuó la posibilidad de una “toma de control amistosa” de Cuba, una idea que, aunque vaga, refuerza la percepción de una estrategia más agresiva por parte de Washington. Desde principios de año, Estados Unidos ha impuesto un bloqueo energético adicional contra la isla, agravando la ya precaria situación económica del país caribeño, que depende en gran medida de las importaciones de combustible. La proximidad geográfica de Cuba —a solo 150 kilómetros de las costas de Florida— la convierte en un punto estratégico en la política exterior estadounidense.

La expulsión de los diplomáticos cubanos en Ecuador podría interpretarse como un gesto de apoyo a las políticas de Washington, aunque el Gobierno de Noboa no ha confirmado esta hipótesis. Lo cierto es que la medida llega en un momento de alta tensión regional, donde las alianzas y los conflictos geopolíticos están redefiniendo el tablero latinoamericano. Mientras tanto, Cuba se mantiene en una posición defensiva, denunciando lo que considera una campaña de hostigamiento orquestada desde el norte.

El futuro de las relaciones entre Ecuador y Cuba sigue siendo incierto. Aunque la Cancillería ecuatoriana no ha hablado de una ruptura definitiva, la expulsión de todo el personal diplomático sugiere un distanciamiento significativo. Para La Habana, este episodio se suma a una serie de reveses en su política exterior, en un contexto donde la presión internacional y las sanciones económicas siguen limitando su margen de maniobra. Por su parte, Ecuador parece apostar por una estrategia de mayor alineamiento con Estados Unidos, aunque sin cerrar del todo la puerta a un eventual diálogo con Cuba en el futuro.